Era demasiado lenta, densa y trascendental la manera de respirar, parecia algun tipo de conjuro para el desespero, entre mas profunda la bocanada, mas tiempo vulnerable al polvo de las calles.
Parecía un cobarde corriendo por entre las miradas irresolutas de la gente, sin siquiera pararme de mi comodo asiento en el sucio suelo, un pajarillo que sin nido decidió adueñarse del repetitivo día.
habían allí, en mi cabeza demasiadas risas que sin sentido y a carcajadas humillaban cada una de mis estúpidas ideas, una a una desmoronandose con el sonar de las gargantas fantasmagóricas habitando dentro de mi.
Quizás fue pasajero el delirio, pero no lo fue el recuerdo, inmigrante dentro del futuro, la prehistoria del amorio con el cielo y muchas pero muchas canciones desafinadas.
El timbre con mi ansiedad hacian de mi cuerpo una mixtura insignificante de carne, que al parecer hospeda a veces, y solo cuando se le viene en gana, al valiente y libre espíritu de pies gigantes y ocho ojos, esta mezcla es pesada y no vale la pena cargarla, pero es implacable para poseer el don de vivir, junto a ti y junto con mis dedos desaliñados, dedos con un manicure infernal, y tan brillante como las llamas del sol a las 12, sobre mi cabeza y sobre la de algunos mas jóvenes que no tenemos cachucha, ¿o quizás sea el miedo el que me impulsa a lanzarme de buche al reto de la insolación lunar?, al final de cuentas , solo una ducha, de esas con rosas y miel sobre el cuerpo me salvan de un inesperado asesinato cruel y friamente calculado por el mismisimo sueño, ese que me seduce y me restriega sus bendiciones por la cara, haciendo de mi, su esclavo mas fiel.
¡Silencio!, solicito al ruido que grite silencio.
¡Duermete!, entre cenizas de miedos fritos por mi fuego, que se atrevieron a mirar mis ojos, a profanar tu sonrisa de Diotima rola, así tan mítica como el mismisimo placer de amar, asi tan devoradora como la oscuridad, asi tan brillante, como la perpetua luz de luciernaga entre el firmamento.
Estas son solo palabras, atrevidas, idiotas, 28ochudas y suceptibles al calor, pero también es ansiedad con coherencia y un amor desordenado, tiene resaca la puntuación de mi vida, de tanto vino envenenado de finales, nunca un principio, estaría bien un nudo, pero siempre mueren ebrios mis punticos en el desenlace.
Ausencia de ti, 16 horas y el prado sin señales, un árbol inconciente de su hermosa forma de erguir sus sueños, un jardín calvo de espinas, pero también de rosas, ni siquiera hay pasto, es un desierto echo y desecho de regar sus pseudo-raices con tinta de color negro, aburrida pero sencillamente inigualable. Ausencia de ti y muchas maricadas, almendras en ti y sedienta mi garganta, tropicos en ti y mis ojos llueven sobre la tiniebla, un fantasma usa sus encantos para detener el huracán Catrina, josé o lo que sea, que en tu cabeza se entrelaza de corrientes, solo frías.
Este texto esta ahora, demasiado no-colorido y ya dejemos la maricada, no puedo siquiera escribir si no me despiertas a vivir: a las 7, a las 8, cada 16 horas , una ausencia de ti, y un prado sin señales, cada segundo, una eternidad en ti, y una flor con Shakespeare en sus petalos.
Llegue rapido!
27 sept 2006
16 sept 2006
Goodbye Stranger
Adiós extraño del pecho rajado y una mente quizás perdida.
Adiós encuentros solemnes en la colina, ocasiones de elogio al tambaleante proposito que encadena el sueño y disuelve el amor entre un pozo.
Adiós extraño de uñas cortas, implacable soldado de rifles de papel.
Adiós incertidumbre fatalista y prejuicio venenoso.
Adiós insecto esqueletico que vuela hoy entre las cavidades profundas del olvidadizo recuerdo que me posee.
Adiós mujer con sombrero.
Adiós sentimiento extranjero, pedante y estúpida manera de vestir mi miedo.
Adiós grata, sincera y ardiente melancolía de una flor entre un cuaderno y borrozos intentos de amar.
Adiós papel en blanco, donde derramé el tintero en llamas, donde el color fue testigo del brutal hechizo de la poesía y donde una canción clarificó en estupefacta pose, las mil y unas pesadillas electricas.
Adiós lentes tornasol que impidieron clavarme entre las llamas.
Adiós examen cosmotécnico del alimento inconciente que ingerí por años.
Adiós cincuenta años y unos días mas, donde el tiempo en su desconcierto fue testigo de la avaricia del eco cansado de mi garganta.
Adiós editores frívolos de sentimientos.
Adiós coca cola y cigarrillo, quizás algunos mas.
Adiós a la brisa densa que violó mi inmunidad mundana.
Adiós extraterrestre, estúpido de hierro, inconciente ante el peso de la palabra, ante el pájaro y el jabalí.
Adiós rumiante humilde de quesos rotos de tanto esperar.
Adiós para siempre adiós.
Buenos días.
Adiós encuentros solemnes en la colina, ocasiones de elogio al tambaleante proposito que encadena el sueño y disuelve el amor entre un pozo.
Adiós extraño de uñas cortas, implacable soldado de rifles de papel.
Adiós incertidumbre fatalista y prejuicio venenoso.
Adiós insecto esqueletico que vuela hoy entre las cavidades profundas del olvidadizo recuerdo que me posee.
Adiós mujer con sombrero.
Adiós sentimiento extranjero, pedante y estúpida manera de vestir mi miedo.
Adiós grata, sincera y ardiente melancolía de una flor entre un cuaderno y borrozos intentos de amar.
Adiós papel en blanco, donde derramé el tintero en llamas, donde el color fue testigo del brutal hechizo de la poesía y donde una canción clarificó en estupefacta pose, las mil y unas pesadillas electricas.
Adiós lentes tornasol que impidieron clavarme entre las llamas.
Adiós examen cosmotécnico del alimento inconciente que ingerí por años.
Adiós cincuenta años y unos días mas, donde el tiempo en su desconcierto fue testigo de la avaricia del eco cansado de mi garganta.
Adiós editores frívolos de sentimientos.
Adiós coca cola y cigarrillo, quizás algunos mas.
Adiós a la brisa densa que violó mi inmunidad mundana.
Adiós extraterrestre, estúpido de hierro, inconciente ante el peso de la palabra, ante el pájaro y el jabalí.
Adiós rumiante humilde de quesos rotos de tanto esperar.
Adiós para siempre adiós.
Buenos días.
11 sept 2006
Sueño
Sin si quiera abrir los ojos está tu imagen allí. Sin si siquiera respirar estoy lleno de algún tipo de aura, de esas que dices sentir. Mis oidos son sordos al deleite musical pero cuando se trata del estrepitoso y retumbante tono marcial de tu voz cada celula se estremece ante la noticia de que algo ha roto el silencio. No hay aroma mas fuerte que tu recuerdo, un aroma que ni siquiera me droga, sino aturde todo y solo , indefenso me deja desprovisto ante mi mente, sin mas apoyo que el recuerdo, que los malditos recuerdos que no son mas que un jardín mal podado de melancolías, de intensas espinas que cortaron el cielo.
Que pensarás ahora , con frío sobre tu cama, pensarás como yo si abrá algún espacio entre tu ocupada y traficada memoria para este insecto sin alas que vuela solo en sueños, que se alimenta de la acción de volver atrás, que nunca bebe mas que los colores que poseen tu quieta habitación
Que pensarás ahora , con frío sobre tu cama, pensarás como yo si abrá algún espacio entre tu ocupada y traficada memoria para este insecto sin alas que vuela solo en sueños, que se alimenta de la acción de volver atrás, que nunca bebe mas que los colores que poseen tu quieta habitación
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