25 oct 2006

HUMO HUMANIDAD (fragmento, faltán 2)

Hay cuatro paredes, una gran mesa y alguien postrado en el taburete.
Luz tenue, tenue oscuridad.
Parece que tiene una máquina de escribir, donde ses arrebatan sus dedos, mínimos y delgados, gruesos de egoismo.
Afuera, llora el cielo, y sus lágrimas estallan contra la ventana.
Graznan sus uñas en la mesa, el describe la lluvia y la lluvia es escrita por él, nace poesía, quiere estar empadado, hay magistrales letras, divina comedia, un horror terminal, pero sigue seco. No quiere dejar escapar mínimo detalle de tan inspiradora y magnífica revolución celestial, divina.
Intranquilo enciende el cigarrillo y convulsiona sus ideas, sigue seco.
Es insoportable su indecisa manera de escribir, agrio silencio tristemente roto por su cuerpo omnipresente en la habitación, solo en la habitación; sigue seco.

sus saltan de ojos clavan en la hoja donde se desenvuelve su oda a la lluvia, donde su musa líquida le hace excitar. En su penumbra solo caben las llamas del estruendoso silencio de los lagos lunares callendo a la tierra. Sigue seco.


Desespera su cuerpo y decide gritar. En efecto gritó, mas nadie le oyó. Sigue seco.

decide abandonar sus letras, El individuo se desnuda y corre hacia la única puerta, que es casi invisible, solo existe ante ojos humanos.

está tremendamente feliz por que su cuerpo será testigo del etenero elixir de su magnifica lluvia, alfin serán unicos en sus respectivos mundos, libertad e ilusión en su corazón.

Se detiente ante la puert y le parece un inmenso umbral, teme no resistir al éxtasis de estar mojado, tal y como lo escribió, tan puro como lo soñó, tan seco de problemas.

gira la perilla con fuerzas bestiales y estrella la madera de su muro, su propiro muro contra la pared.

Hay charcos por doquier, demasiada luz lunar, luz azul.
No llueve.
No llora.
No llega.
Él llueve.
Él llora.
Él llega.
Se arrodilla limpio de ropajes sobre mojado suelo, se coge la cabeza y pide explicaciones a su cielo no tan suyo al parecer.
Se desvaneció su lluvia, y ni siquiera dejo el rocío como testigo de aquel crimen.
hay un auto que pretenede pasar por donde se despedaza nuestro hombre, toca su vocina y le despierta de la parafernalia suicida, se reincorpora y llega a la ventana, ella baja el vidrio y el le dice:
"pasa por el agua y ójame, quiero que me veas empapado, hecho agua y desnudo". ´
Ella refuta y el insiste.

algunos metros atrás se revuelca una bestia lista a correr, arranca y camina sobre el agua, salpicando enormemente a los presentes.

"se me derrite la piel cuando me tocas,
y es mi anhelo impotente ante tu rugir,
borras mis memorias , esas que nunca añoras,
Desespero, inconsiente espero, lluvia mía poder salir".

El hombre se moja y se decepciona de la humanidad.

17 oct 2006

Catarsis


El corazón susurra.

Quieta se inquieta la marea de mi piel, necesita contacto, necesita piel, necesita y no le dan, se erosiona de placer, de imaginar, se irrita de crear
se chamusca en fuegos de infernales contactos, celestiales si se trata de tu vestido humano.

el corazón alucina.

su mano recorre su cintura sin remordimiento alguno, se aferra a su perfecta figura y aterrado de no sentirla de nuevo se funde en ella, la asfixia entre miles de tentaculos.

El corazón tiene miedo.

Sus labios ya tienen suficiente abstinencia de placer, terrenal, añorado.
consiente sus mejillas con sigilo y muerde su boca, se la devora.

El corazón tamborilea.

Sus ojos se pierden en la luna que se exaspera por no participar de aquel brillante y lumínico aquelarre, de aquel nudo gigantesco de almas creadoras, benditas de imaginación, malditas en el tiempo y el espacio, libres sin meta alguna, tan solo prisioneras de su eterna ambición por el otro.

El corazón empieza a vivir.

Siente como paulatinamente se le desaparecieron los pies y su cadera se desintegra sin aviso previo, le embarga un miedo excitante, quiere morir en ese momento, quiere asesinar su cuerpo que le impide volar, odia sus ataduras, quiere vivir, quiere salir, quiere nacer, quiere, desea, girta, llora, prende, arrastra, agita, levanta, rompe, obstruye, necesita, quiere, desea, ama una vez mas, calma, calma, calma, silencio, calma su cama eterna de silencio.

El corazón siente.

siete veces luchó contra el suelo, pero sus manos han muerto, ahora no puede tocar, ¿Quizás no lo desea?, se niega a despegar sus labios de su panal de placeres, de su interminable y recondita pradera, su vino, su vicio. Solo la lluvia los separa, helada su inocencia líquida, calienta los cuerpos inexistentes y congela con su frialdad el tiempo, el piso se vuelve un glacial púrpura que se quiebra lentamente, se agrieta cada vez que sus cuerpos arítmicamente respiran, solo por instinto, necesitan sobrevivir al voltaje de sus vestido electricos muriendo en el aire.

El corazón se resfría

Se pone en pié, se desnuda de piel, musculos y huesos y su alma se sostiene sobre el hielo agrietado.

El corazón cae

El descanso es mínimo. Están juntos de nuevo y estan confundidos, su sinfonía anatómica les imparte la manera de explotar. Lo que fue una grieta es ahora un hueco, por donde los entes se han abandonado a la caida. El viento les golpea el rosotro y su estado de extasis catártico le escupe a un infinito cielo, oscuro y desnudo. Juntos caen, caen, caen y siguen cayendo en un resplandeciente y calido remolino de excitantes imágenes fugaces, el mar de sus ojos gime y llora, no quiere morir, se arrepiente, el le ensambla el alma en su cárcel y llora junto a ella, apuesta cada uno su vida confiados en la fortaleza del sentimiento que les invade. Mueren juntos. no hay perdedor, ha ganado el amor.

El corazón intenta.

Espera 427 años para nacer de nuevo, y su madre, la naturaleza, le aborta.

el corazón existe

Abre los ojos y se incorpora, se arregla el cabello, se levanta y está lloviendo a cantaros.

El amor existe.

¡Vístete!





Solo tu entenderás.