Acepto que estuve pensando sólo en usted, pero no se preocupe que solo fue un segundo y un segundo entre su gran colección de eternidades debe ser inútil, quizás invisible, si usted oyera lo que dice ese segundo sabría que no basta con responder todas sus preguntas, ni tampoco revolverlas hasta eliminarlas, yo nacería dentro de mi mismo cuerpo otra vez para volverla a tocar así, con el corazón lampiño y las pupilas albinas.
Después de ese segundo, también fue a usted a quien pensé, esto pasó porque no tuve tiempo para elegir. Usted vino a mi como un clip mariposa, en un ataque en grupo de lombrices de metal, yo estaba viviendo muy cerca de la desesperación y me empujaron, lejos de usted. Sus ojos jamás me desesperan, si bajara un poco la mirada me retractaría.
No has elegido jamás un estado, pero confieso preferirte líquida, así como tu manera de caminar, adaptable a cualquier manera en la que yo te mire, si se respira odio en la mañana ya habrás descubierto la manera para imponerme una sonrisa no del todo sincera, acaso tus partículas no conocen la soledad, no se dejan jamás de lamer unas a otras, acaso el ocaso te solidifica y mis miradas te evaporan y te hacen intangible, no te puedo retener.¿ Acaso ni las más altas temperaturas de mi podrida piel te derretirían alguna vez?
Musa y escaramuza
Tu gracia es mi difusa
Su intención confusa
Me usa y desmenuza
Después de ese segundo, también fue a usted a quien pensé, esto pasó porque no tuve tiempo para elegir. Usted vino a mi como un clip mariposa, en un ataque en grupo de lombrices de metal, yo estaba viviendo muy cerca de la desesperación y me empujaron, lejos de usted. Sus ojos jamás me desesperan, si bajara un poco la mirada me retractaría.
No has elegido jamás un estado, pero confieso preferirte líquida, así como tu manera de caminar, adaptable a cualquier manera en la que yo te mire, si se respira odio en la mañana ya habrás descubierto la manera para imponerme una sonrisa no del todo sincera, acaso tus partículas no conocen la soledad, no se dejan jamás de lamer unas a otras, acaso el ocaso te solidifica y mis miradas te evaporan y te hacen intangible, no te puedo retener.¿ Acaso ni las más altas temperaturas de mi podrida piel te derretirían alguna vez?
Musa y escaramuza
Tu gracia es mi difusa
Su intención confusa
Me usa y desmenuza