31 may 2008

Gema Ceta

Adriana es el pulso, su dedo herido mancha de sangre la onda, su pulso me conmociona. Camila ha roto sus martillos, ensordeció. Esto lo sé pues he dicho ya las súplicas con distintos trajes. El pulso vive en una cama de agua frente al pecho y voces desarmadas de Adriana. Pedro y Jorge discuten sobre la humillación; ES SUFICIENTE. Su danza deslizada ha aplanado las partes de la mano. Espero llegar pronto a casa, escurrirme en la habitación y bajo la piel de la serpiente dejar que el pulso de Adriana me paralice. Camila tiene uan várice, Pedro ha relatado con detallesu expiación, ha hablado del amor y todo me lo he creído.. Regresa el pulso, el origen se ha inmutado, la partícula ha explorado. Alguien exigue a Adriana que se calme y ella hunde su rostro en la cama de las sombras circundantes, en la superficie malévalo, bajo su vapor.

3 may 2008

EMERGENCIAS

Unóspito


Emerge de mis encías

Como cuando me vencías

Razonando los orígenes

De purpúreos aborígenes



Cuando llueve la ciudad se duplica

Reflejo, mi cuerpo te suplica

Y eres dos veces más fuerte

Y mi saliva dos veces más insuficiente




A mi lado podrías encorvarte como serpiente

Ahuyentando cualquier bengala

Diciendo tu recital con balas

Ya sabes, carezco del fulminante decadente



Dosis


Corríjanse las melodías

Silbando como tranvías

Acumulando las anginas

Desorbitando las vaginas




Memorícense las razones

Destrícense, uno a uno, los pezones

Inviértase la espina

Calúmniese la vida,

Explótese la mina

Recrimínese el aspecto

Oféndase al circunspecto

Consígase una botella

Emborráchese.



Cuando amanezca, ocúltese con cobijas

Así confundirá la misión del espía

Que con besos bélicos nos expía

La resaca y las heridas fijas



No olvide lo que alucinó

Escriba lo que vaticinó

Perdónese si asesinó


Trestarudez




Huélase el cuerpo, ha dormido entre pinos

Ha retenido el tiempo

Ha llovido sobre el olimpo

Ha nadado con relámpagos submarinos

En la órbita de una dimensión vinícola


"La diatriba ha solventado sus emergencias, diríjase a pagar con creces lo que antes de entrar aquí debía. Si sus bienes han sido chamuscados con el incendio entregue inmediatamente cualquiera de sus órganos, su lengua está cotizada con los más altos precios del mercado, entréguenosla y váyase en silencio. En la salida hay muchos caminos que el guardia caracterizará según el engaño que usted se merece, intente elegir en el que menos confíe, recuerde que usted vino aquí por sus errores y por su virtud de razonar muy poco. Mientras revuelve o resuelve cualquier cosa que le quede dentro, sírvase nuestros delicioso embutidos enlatados organizados en la alacena al lado de la jaula, sí, desde donde el silba esa mirla. Unte sus ropas con anís para evitar mareos impropios de su comportamiento.

No, no me importa si tiene miedo."

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