27 dic. 2006

El Recuerdo

Hay un pelotón de recuerdos uniformados, parados sobre un pedestal hecho de melancolía, detrás del pedestal hay una fosa de la que nadie regresa.

Yo los soplo, en ráfagas de amor, se caen a la fosa, y el aire es libre, y el humano puede ser el cielo de nuevo.

1 comentario:

Natalia dijo...

Y què hace uno con los recuerdos cuando son el motivo mismo de las rafagas de amor?