28 sep. 2007

De los cínicos para sus vestigios, honorable señora.






Valiente rostro, con nariz angosta de dolido zorro

Viene a festejar su peste, nos tiende su mazmorra

De su boca las hormigas, que muerden nuestros esófagos

En días de luna, aguarda a que le besen los antropófagos




Con los cabellos muertos, tiende sobre mi piel su tumba

Nosotros clavados yertos, en su amargo balbucear que zumba

Herida, con las alas verdes, de la caída rotas

Es una estatua erguida, honorable militar sin botas




¿Qué buscas prender con tu fuego hinchado?

Si soy lumbre, pero ardo apagado

Entre la tiniebla que confundes con la hoguera

Viviendo inútilmente tu ajedrez prospera



Tus babas volaron parcas, por el tiempo y por el aire

Hasta mi frente, arena blanca, envenenaste la barbarie

Desatando en cada aullido de tu hocico maquillado

El júbilo que produce, conocer al Diablo aniquilado.

9 comentarios:

Natalia dijo...

Si no justo te lo recuerdo, es que no habalar de amor nos duele.

Sí , yo. dijo...

Qué tan...

Sí , yo. dijo...

De mayor quiero escribir como tú... =) jaja

Anónimo dijo...

Luz Alcira Navarro de Cote

jose dijo...

ahora entiendo

Anónimo dijo...

Sí, toda la razón

daneil karreño dijo...

BRAVISIMOOOO .... sano... me vibro

daneil karreño dijo...

tu vibra es dura compañero, aguanta hasta viejo. se rejio, como un pañuelo, asi sea sucio, nunca nulo, aveces duro.

Anónimo dijo...

mm hace mucho no te leia.. veo que hace algun tiempo no escribes.. no dejes de hacerlo.. bueno seguramente eso no dejas de hacerlo.. entonces mejor.. te digo que no dejes de mostrarlo.. cuidate pues..